Por Horacio Salazar
Pocos huesos hay tan duros de roer como la ortodoxia científica. Igual que otras disciplinas, la ciencia desarrolla sus prohombres, sus ídolos, sus mártires, y establece un surco difícil de borrar o corregir, porque la inercia científica también tiene su peso.En México lo sabemos bien: un español naturalizado mexicano, Andrés Manuel del Río, descubrió el elemento químico vanadio (al que bautizó como eritronio), pero se atribuyó el descubrimiento a otro, un europeo. Pues ahora resulta que también les pasó lo mismo a los indios (de la India) con un componente matemático del cálculo.La historia convencional dice que a fines del siglo XVII, sir Isaac Newton y Gottfried Leibnitz descubrieron las llamadas series infinitas, uno de los pilares del cálculo. Pero según estudios del doctor George Gheverghese Joseph, de la Universidad de Manchester, alguien se adelantó a Newton: los matemáticos de la llamada Escuela de Kerala habrían identificado la misma serie alrededor de 1350, es decir, ¡unos 250 años antes que Newton!Kerala es un estado en el extremo sur de la India célebre por ser el más alfabetizado del país. El equipo de G. G. Joseph trabajó con otros eruditos de la Universidad de Exeter y concluyeron que los matemáticos de Kerala también hallaron la serie de pi, que usaron para calcular correctamente este número hasta nueve, diez y 17 decimales.Joseph llegó a estos insólitos argumentos investigando nuevo material para un libro suyo que se ha convertido en un éxito entre los que gustan de las matemáticas: La cresta del pavorreal: las raíces no europeas de las matemáticas, editado por la Universidad de Princeton.Según el experto (la noción suena conocida), los orígenes de las matemáticas modernas suelen considerarse exclusivamente europeas, pero se han ignorado u olvidado los logros de los matemáticos indios entre los siglos XIV y XVII, algunos de los cuales fueron al menos tan brillantes como Newton.¿Por qué el olvido? Joseph dice que una razón es que todo lo no europeo era desdeñado, además de que pocos conocen el idioma que usaban los matemáticos de Kerala.Pero hay otra razón posible: el doctor Joseph (que por cierto nació en Kerala) encontró evidencia de que a fines del siglo XIV pasó por ahí una comisión de jesuitas que incluía al matemático alemán Clavius. Bien pudo ocurrir que los jesuitas llevaran noticias del asunto hasta los oídos de Newton. ¡Santa bomba!
domingo, 26 de agosto de 2007
viernes, 6 de julio de 2007
"Pobre México nuestro, tan cerca del fútbol y tan lejos de la ciencia."
Esto salió sólo en la TV, en canal 11, para cuando tengan tiempo, y sólo se publicó en "La Jornada". René Drucker Colín Una muestra de la vida nacional El 4 de junio del presente año, Carolina Aranda Cruz, de 11 años, estudiante de quinto de primaria, fue invitada a dar un discurso en el World Trade Center, ante cientos de pediatras y del secretario de Salud. Su discurso terminó con una frase devastadora: "Pobre México nuestro, tan cerca del fútbol y tan lejos de la ciencia." Algunos extractos de su discurso son apabullantes. Carolina dice: "¿Por qué apoyar más a los futbolistas que a los científicos? ¿Son mejores personas? ¿Producen mayor riqueza? ¿Nos divierten más? No creo. Gracias a los científicos también nos divertimos, ellos inventaron las computadoras, los ipods, los simuladores... Además, salvo algunos casos, los jugadores de fútbol nos hacen ver muy mal mundialmente, y nuestros científicos, a quienes nadie apoya, no." Y en otro segmento de su discurso expone: "Me da pena que nuestro gobierno y nuestros empresarios inviertan tanto en fútbol y seamos tan malos. Me da pena que inviertan tan poco en ciencia y seamos tan buenos. Tenemos la mejor universidad de Hispanoamérica, según la revista Time, y cada vez le damos menos recursos a la UNAM. ¿Por qué no apoyar a lo que ya da resultados? Un país que no invierte en ciencia y educación siempre será un país pobre. ¿Queremos un México pobre?" ¡Qué les parece! Carolina le dio al clavo, y tiene razón. Ya lo vimos, por poco perdemos en fútbol con Cuba, país donde ese deporte casi no se juega, y perdimos con Honduras. Pero ejemplos como éstos abundan en la historia del fútbol mexicano. Por otro lado, cabe mencionar otra vergüenza. El discurso de Carolina sólo tuvo eco en un medio de comunicación escrito y en uno televisivo. La pobreza noticiosa de los medios de comunicación también se evidenció... y las cosas no cambian. Hace más o menos seis años, tres jóvenes mexicanos ganaron medallas de plata y bronce en una olimpiada científica en Dinamarca, donde compitieron 52 países. Ningún medio de comunicación dio importancia alguna en mencionarlo en algún segmento. Estaban muy ocupados con señalar las medallas de Ana Guevara, de quien también estamosmuy orgullosos. Pero tanta diferencia, ¿se vale? Yo pienso que no. La semana que acaba de pasar, Televisa llevó a cabo su foro anual llamado Espacio. Creo que cerca de 5 mil universitarios asisten para escuchar a diversos personajes de la vida académica y política. Entre los invitados estuvo el actual director del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Juan Carlos Romero Hicks. La ocasión hubiera sido perfecta para hablar sobre los proyectos que tendría el Conacyt para impulsar las oportunidades en la ciencia para los jóvenes, o de las estrategias para desarrollar la tecnología que requiere el país en los próximos años, y que podría abrir abanicos de oportunidad para la juventud. Pero no, habló sobre la moral. Yo no tengo nada en contra de la moral, pero habría sido moralmente más correcto para el director del Conacyt explicara , presentara o desarrollara temas sobre los cuales, cientos de jóvenes en el país están preocupados, y que se relacionarían con su futuro como mexicanos con oportuni dades. También la semana pasada ocurrió algo que me llamó la atención, por no decir que me sorprendió sobremanera, y esto fue la noticia destacada, también en pocos medios, de que el subcomediante Marcos estaba criticando las acciones del Jefe de Gobierno del Distrito Federal en contra del crimen organizado, llamando despojo a las expropiaciones. O sea,si bien entendí las notas, procurar romper las redes de corrupción de delincuentes es despojo. Quedo con un poco de desorientación. Sería bueno preguntarle a Marcos si lo que ocurre con el Auditorio Che Guevara, de la Facultad de Filosofía y Letras, de la UNAM, se le denomina "despojo" o "expropiación". En fin, estimados lectores, como pueden ver, en nuestro país tenemos mucho que deplorar, mucho de qué sonrojarnos y mucho que dejar de arropar.
jueves, 5 de julio de 2007
Cuánto saben los ciudadanos de política
Por Marta Fraile, doctora en Ciencias Políticas y Sociales por el Instituto Universitario Europeo de Florencia y doctora-miembro del CEACS, Instituto Juan March. Ha enseñado en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y en la Universidad de Essex. En la actualidad es profesora ayudante-doctora en el departamento de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Madrid (FUNDACIÓN ALTERNATIVAS, 08/05/07):Para que cualquier ciudadano sea competente debería presentar un mínimo conocimiento de las reglas de funcionamiento del sistema democrático en el que vive. Las ventajas de una ciudadanía competente en el ámbito de la política son evidentes: los dirigentes políticos que desarrollan sus programas de gobierno ante ciudadanos competentes tendrán más dificultades para incumplir sus mandatos y para traicionar el interés general que las elites políticas de países donde la mayoría de sus ciudadanos presenta un bajo nivel de competencia política.A pesar de las dificultades técnicas para medir de forma fiable cuál es el nivel de conocimiento político de la ciudadanía, se ha presentado evidencia que muestra un nivel medio-bajo de conocimiento político de los ciudadanos en España. Además, se observa una desigual distribución de este recurso político entre la ciudadanía. En concreto, se muestra que las desigualdades socioeconómicas se reproducen en el terreno de lo político, ya que el nivel más alto de competencia política se localiza entre los hombres de edad intermedia (entre los 30 y los 55 años) y con mayores niveles de educación, justamente los ciudadanos que disfrutan de mayores oportunidades para la adquisición y procesamiento de información política.Asimismo, la desigualdad de oportunidades se refleja en las motivaciones para la información y el entendimiento de lo político. Este trabajo muestra que el nivel de conocimiento político de los ciudadanos es mayor conforme más tiempo dedican a informarse de política. No obstante, las fuentes que se utilizan para conseguir dicha información parecen ser relevantes: los medios de comunicación escritos. Por el contrario, el consumo de información política en la televisión no presenta ninguna influencia en el nivel de competencia política de los ciudadanos.De acuerdo con estos resultados, se discuten propuestas localizadas en dos áreas generales de actuación: los medios de comunicación y el sistema educativo. Por lo que se refiere a los medios de comunicación, se ha identificado un contexto de polarización de la información política en España en el que las medidas de promoción del conocimiento político de los ciudadanos que se proponen tienen que ir dirigidas, en primer lugar, a intentar suavizar esa polarización; y, en segundo lugar, a lograr una mejor distribución de la información política.Se discuten, por tanto, medidas destinadas a mejorar la calidad de la información política de los telediarios de la televisión pública, como la aprobación de algunas reglas estandarizadas para dar cobertura igualitaria a todos los partidos políticos en las noticias. También se discuten propuestas de financiación del uso de la televisión por cable y de Internet para todos los hogares como una política de inversión en la competitividad futura del país. Y en el marco de las nuevas tecnologías, las subvenciones para la creación de páginas web informativas o incluso de videojuegos políticos educativos.Otras propuestas van dirigidas al fomento (a través de subvenciones) de la creación de periódicos locales que no pertenezcan a ninguno de los grandes grupos mediáticos, así como el fomento de la lectura de periódicos en los colegios e institutos, para crear hábitos en el futuro ciudadano.Por lo que se refiere a la educación cívica, se distingue entre la educación a jóvenes y a adultos, destacando el mayor potencial de inversión y efecto en la educación a jóvenes, puesto que constituyen la materia prima de la ciudadanía para el futuro. Se ha propuesto incentivar la educación cívica, sobre todo en los institutos, ya que sus efectos a largo plazo parecen ser mayores que en la escuela (primaria y/o secundaria). También se ha defendido la necesidad de un mayor compromiso por parte del Gobierno que impulsa la educación cívica para que las medidas legislativas vayan acompañadas de apoyo presupuestario que permita aumentar la formación del profesorado y mejorar las condiciones estructurales de la oferta educativa pública. Sólo así la educación por la ciudadanía contribuirá a aumentar las competencias políticas de los estudiantes.Finalmente, los programas de educación cívica para adultos deberían concentrarse en lugares donde mayores desventajas socioeconómicas existan, pues es donde los ciudadanos adultos han carecido durante más tiempo de los recursos necesarios como para poder informarse e implicarse en política. Además, se defiende que estos programas deberían ser gestionados a través de las organizaciones políticas que operan en el ámbito local o de barrio, puesto que son ellas las que cuentan con la capacidad de conectar con los ciudadanos.
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